Inés

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Inés Olivero | Psicóloga Transpersonal

Estudié desde siempre…

• Soy Maestra Normal.
• Cursé dos años Derecho en la Universidad de Córdoba 1960-1962,
• más tarde me recibí de Lic. en Relaciones Públicas y Humanas (USAL) y por último hice
• la Licenciatura en Psicología – Especializada en Clínica de Adultos (UB) año 1978.
• Realicé un Postgrado en Teoría, Clínica y Técnicas Psicoanalíticas, Psicodiagnósticas y Psicoterapéuticas (UB) año 1980.
• Más tarde me formé como Terapeuta Gestáltica con Marcela Miguens.

Todo esto acompañado por mi propio proceso terapéutico que duró por espacio de 35 años, la mayoría del tiempo en Psicoanálisis Individual, Didáctico y Supervisión. Los últimos años enfoqué mi terapia con un encuadre más transpersonal e hice experiencias en Bioenergética y Sistémica, además de incursionar en Constelaciones Familiares.

• Escribí un ensayo autobiográfico El Sabor de lo Añejo Editorial Vinciguerra (1991)
• Soy Astróloga Humanista – Casa XI – (1994)
• Coordiné seminarios sobre Autoconocimiento y Crecimiento Espiritual (Jung, Grof, Karfrield G. Dürckheim, Assagioli) – desde 1995
• Doy una charla anual en la Biblioteca de la Sociedad Teosófica desde el año 1996 hasta la actualidad.
• Di conferencias en varias ciudades del país, sobre Anthony de Mello (1996/97)
• Desde el año 1992 coordino un Grupo de Reflexión para Adultos Mayores en la Parroquia Ntra. Sra. Del Carmelo – CABA
• Coordino y superviso, junto a la Dra. Mónica Pucheu, los Grupos de Autoayuda APAP desde el año 1999 – en la Parroquia Ntra. Sra. Del Carmelo – CABA
• Soy Presidenta de FUNDAPAP – Fundación para la Asistencia de Personas Adictas a Personas (2010).
• Y docente en el Curso de Extensión Universitaria sobre Codependencia y Vínculos Adictivos, en la Universidad Maimónides 2010/2011
• Escribí sobre Trabajo Interior el ensayo Qué decimos cuando hablamos – Parecido no es lo mismo Editorial De los Cuatro Vientos (2010)
• He colaborado en distintos medios radiales y periodísticos sobre el Trabajo Interior y la Codependencia.
Soy miembro de APSA (Asociación de Psiquiatras Argentinos)                                                                                                                                                                                                                     • Realicé el Ciclo de Conferencias-Taller Qué decimos cuando hablamos, con un tema diferente cada mes en el Teatro Güemes, Mar del Plata (2011)
• Escribimos con la Dra. Mónica Pucheu, un libro sobre vínculos adictivos: Adicción a las Personas – Codependencia y Recuperación, de Editorial Urano.
• Soy docente de la Fundación Columbia de Conciencia y Energía,  coordino Encuentros de Reflexión para Adultos Mayores y Talleres de Autoconocimiento sobre la película Matrix I.

No todo fue estudiar…
Un día, cuando tenía 56 años, soñé que esculpía un Arco de Triunfo y luego pasaba a través de él. Al despertarme fui al Taller de Gabriel Cantilo y comencé a hacer escultura en arcilla, más tarde pintura y un día me encontré escribiendo poesía. Esta incursión en lo artístico me dio una gran satisfacción, además de la sorpresa por lograr expresarme de manera tan diferente. Y bastante bien…

Es cierto que soy una mujer mayor, pero también, que desde que me acuerdo he venido abriendo diferentes horizontes en mi recorrido. La mayoría de las veces sin tener la menor idea de que lo estaba haciendo.

En todos estos años la meta que me convocó fue comprender al ser humano que encontrara a mi paso y contar con un lenguaje adecuado para resonar más hondamente. Me siento, en ocasiones, como una inexperta traductora de sentido, entre lo que aprendí y lo que se me aparece como incomprensible. Solo cuando lo percibo en mi propio Trabajo Interior puedo expresarlo con mayor pericia. Supe que no está en los libros, eso que une se percibe en lo profundo de una mirada, en el silencio respetuoso, en la sonrisa cómplice o benévola de dos seres.

No todos nosotros vibramos en la misma frecuencia y, muchas veces, es esa la principal razón de nuestros conflictos. Por lo tanto, al indagar sobre los idiomas del alma, me he podido acercar a la intimidad de las personas desde mi propio registro experiencial y entonces, aparecieron las palabras que permitieron el contacto.

Recuerdo la frase del Evangelio que dice: Las zorras tienen sus guaridas y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.

No he encontrado donde instalarme. Mirando hacia atrás me doy cuenta de que cada vez que atisbé una nueva cumbre, me dispuse a escalarla, a conocer sus códigos, a proveerme de las herramientas necesarias para llegar hasta allí. Y estoy contenta con el esfuerzo realizado, pero sé que aún faltan muchísimos puntos del camino por conocer, muchos desafíos por encarar y no menos frustraciones que tolerar; porque no siempre se logra esa resonancia… No siempre podemos festejar con la vida la alegría del encuentro de dos almas asombradas ante el misterio de lo insondable, además de agradecidas por ese privilegio. Pero cuando se logra… ¡Ah! No existe mayor gozo. No se cambia por nada, produce un salto cualitativo en la calidad de vida de quienes tuvieron esa Gracia.

Disfruté de varios momentos trascendentes, tan sencillos que podrían haber pasado desapercibidos. No obstante, en algunos pude absorber su fragancia y comprender la importancia de ese DESPERTAR del que hablan los místicos, que nos permite estar ahí cuando aparecen.

Jesús dijo: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Tal vez sea solo eso lo necesario para ir desplegando nuestro destino sagrado… Caminar por la vida, presentes y en estado de alerta…